Puedo vivir, sí: la vida, historia hecha de ausencias, a todo se acomoda. Pero temo a la muerte si tú no estás conmigo.
Acompáñame cuando llegue esa soledad, te ruego. Toma mi mano y dime una palabra. Cualquier palabra, la que sea. Me bastará escuchar tu voz para quedar tranquilo.
No puedo morir sin ti, amada. Ven con la muerte, entonces, y déjame en sus brazos. Seremos tres: tú, la muerte y yo. Así hemos sido siempre, es la verdad: tú, yo y la muerte. Así vamos ahora por la vida, así en la muerte iremos cuando el ahora se vaya.
Acompáñame cuando llegue esa soledad, te ruego. Toma mi mano y dime una palabra. Cualquier palabra, la que sea. Me bastará escuchar tu voz para quedar tranquilo.
No puedo morir sin ti, amada. Ven con la muerte, entonces, y déjame en sus brazos. Seremos tres: tú, la muerte y yo. Así hemos sido siempre, es la verdad: tú, yo y la muerte. Así vamos ahora por la vida, así en la muerte iremos cuando el ahora se vaya.

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